Category: Ciudades de Cuento



Florencia desde Piazzale/ http://www.wikipedia.org

Siguiendo con la serie de “Ciudades de cuento”, esta vez os hablaré de Florencia, la capital de la Toscana, la cuna del arte, la ciudad de Galileo, de Leonardo, de Miguel Ángel y de tantos otros. Para los que me conocéis, no os sorprenderá para nada que hable de Firenze, de hecho, seguramente estaríais pensando que qué raro que no lo hubiera hecho ya.

La mañica y Pompeo en el Ponte Vecchio/ Fuente propia

Y es que soy un total enamorado de Florencia. Los que os habéis quedado boquiabiertos contemplando el Duomo, los que habéis subido a Piazzale Miquelangelo y os habéis quedado embelesados viendo la ciudad, vosotros probablemente sepáis de lo que hablo.
Es absurdo enumerar cada uno de los monumentos de esta ciudad que es en sí misma un monumento esculpido por los más grandes de la historia, pues nunca acabaría. De hecho, mi intención era esa, y haceros un pequeño análisis de los lugares más afamados de Florencia, y la guía Konëman que tengo en la mesa lo puede corroborar. Pero no, mientras escribo esto he decidido hacer un cambio de planes, y

Vistas desde Piazzale/Fuente propia

hablaros de ciertos lugares, mucho menos conocidos pero que tienen un encanto especial, y que conozco gracias a mi hermano, el original Cardufo Da Conca, y a mis dos grandes amigos Jonatello dell Angano y Antonio Andolini da Bolbaite e dell Africa. Y no solo de lugares, sino también os contaré alguna que otra curiosidad.
¿Qué me decís amigos, si os digo que las mejores vistas de Florencia no son las que puedes contemplar desde el Campanile di Giotto, ni desde la cúpula de Bruneleschi? No. Para contemplar esta ciudad en toda su inmensidad no hay mejor paraje que desde Fiesole. Es éste un pequeño pueblo, más antiguo incluso que su rica vecina situado a unos kilómetros de la ciudad, al que se puede llegar en autobús, pero la vuelta recomiendo hacerla andando, o corriendo como antaño hizo mi amigo el negro. Si vas con alguien que conozca el lugar, podrás llegar a la colina donde se dice que el maestro Leonardo probaba sus inventos para conseguir volar, en Montececeri (la historia también cuenta que solía no conseguirlo y que empecinado, tras caer volvía de nuevo a lo alto para volver a caer). Y no solo eso, sino que allí mismo puedes pasar (oficialmente no puedes, pero debes) a las canteras de las que se ha ido sacando piedra para construir la ciudad. Como veis, con Florencia pronto me pongo a divagar y me voy de lo que quiero contar.

Cardufo en Montececeri/Fuente propia

Un sitio de obligada visita son los jardines del Bóboli, los jardines del Palazzo Pitti, la que fue la segunda morada de los Medici en la ciudad, y que varios siglos después sería el hogar de Napoleón Bonaparte, quien pobló los jardines de extravagancias. Aparte del preciosismo propio del lugar, son deliciosas las vistas del Forte di Belvedere y la típica campiña toscana.
La noche fiorentina no tiene mucho que contar. No es una ciudad de bares y discotecas, es mucho más común el encontrarse a los españoles haciendo botellón en Santa Crocce, y a más de un perroflauta (en el buen sentido), echándose un cartoncillo de vino San Crispino en la puerta del Santo Sprito o en Piazzale tocando la guitarra rodeado de la mujer hecha ciudad y en algún que otro caso de algún monumento hecho mujer; Esma, jamás te perdonaré el no aprovechar alguno de esos momentos con aquella preciosa carioca.

Jonathan y Adri bañándose en el Arno/Fuente propia

Florencia es una ciudad de contrastes; al mismo tiempo que te pueden clavar cinco euros por tomar un capuccino, puedes comprar libros y cómics a un euro (benditos Corto Maltesse y Tex). En referencia al capuccino, que de cinco euros alguno, inocentemente, me tomé, aconsejo lo siguiente: en la plaza del Duomo, tomad la Via dell’Oriuolo, y os toparéis en la acera izquierda con la Biblioteca delle Oblate, antiguo convento del Oblate. Subid a la última planta y pedid en la cafetería un capuccino. Tomadlo y sacadlo a la terraza, que, por un lado da al bello claustro interior, y al otro encontraréis una panorámica inigualable de Florencia; la cúpula del Duomo en todo su esplendor. Los mejores cafés que tomé jamás, y lo mejor , el precio, !!!UN EURO!!! No os preocupéis amigos, en breves haré un itinerario indispensable para gastar poco, y disfrutar sin igual de esta bella ciudad.

Mezcla de fotos Biblioteca delle Oblate (a petición de Rita)/ Fuente propia

Bueno, que me alargo, para terminar, citar algún que otro libro y película ambientado en Florencia. Ciao amici!
Libros:
Amor y muerte en Florencia – Sarah Dunant
El monstruo de Florencia – Douglas Preston y Mario Spezzi
Assassin’s Creed: Renaissance – Oliver Bowden
Una habitación con vistas – E.M. Forster.
Hannibal – Thomas Harris
un breve relato sumamente interesante: Una irlandesa en la Santa Crocce – Alberto Frutos Dávalos
http://www.elpaisaguilar.es/upload/ficheros/una_irlandesa_en_la_santa_croce__ganador.pdf
Películas:
Una habitación con vistas – James Evory
Hannibal – Ridley Scott
A estrenar en breves también : El monstruo de Florencia – Aún sin determinar.
Videojuego:
Assassin’s Creed II (Indispensable)

Adrián Cardo Miota

@Cardufodaconca


Continuando con la serie ciudades de cuento, hoy voy a hablar de Madrid. Existen muchos retratos literarios de Madrid, el Madrid castizo de Alatriste de Pérez-Reverte,  el Madrid aguerrido de Los Episodios Nacionales de Pérez Galdos, el Madrid asustado y revuelto de Riña de Gatos de Eduardo Mendoza,  pero yo no voy a hablar de ninguno de estos, voy a hablar de un Madrid diferente, un Madrid

Estatua de Valle-Inclán en Pontevedra/Fuente Propia

que siempre me ha gustado y me ha transmitido algo especial.

Se trata del Madrid bohemio y esperpéntico de Luches de Bohemia, obra de Ramón María del Valle-Inclán. La obra de teatro muestra diferentes espacios de un Madrid de la segunda década del siglo XX, sin especificar el año.

La obra comienza en la calle San Cosme, pero cuando de verdad se empiezan a ver los primeros rasgos de este madrid absurdo y brillante a partes iguales es en la Taberna de Pica Lagartos, en la Calle Montera. El ambiente que envuelve a toda la obra es un ambiente extraño pero tremendamente atrayente, que pinta Madrid como un agujero en el que nada tiene mucho sentido, y donde la ciudad va un paso por delante de el espectador.

La obra te lleva más tarde a escenarios tan característicos como La Puerta del Sol, la Calle Colón o Recoletos. Madrid es retratada como una ciudad dolida por la decadencia nacional, una ciudad hambrienta y desesperada, una ciudad que vería en los siguientes 20 años dos dictaduras militares, es decir un lugar acabado y avocado al enfrentamiento. En medio de este caos, camina Max Estrella, protagonista de la obra, que va de acá para allá perdido en una ciudad que no termina de entender.

Es una ambientación extraordinaria y diferente, parece incluso desagradable porque Madrid está caracterizada como algo sucio, bajo y zafio pero realmente es ese ambiente que la impregna lo que hace que sientas cierta atracción irracional hacia ella. Es puro esperpento

Puerta del Sol a principios del siglo XX/Fuente http://www.urbanity.com

Como acabamos de mencionar, en la obra se aprecia otra característica del Esperpento que queda retratada en Madrid, y es la continua ambientación en lugares de cierta mala fama, tabernas, prostíbulos o calabozos. Leer esto te da ganas y te motiva a lanzarte a recorrer la noche Madrileña sin otra pretensión que deambular de aquí para allá, de bar en taberna, y da la impresión de que si no haces esto, jamás conocerás el verdadero Madrid.

@fer_guardia


Cambiando completamente de tercio, vamos a abrir una nueva sección: ciudades de cuento.

Vista de Barcelona desde el Parque del Tibidabo/Fuente Propia

¿Cuántas veces no has visitado una ciudad y te ha dado la impresión de haber paseado con anterioridad por esas calles acompañado de tus personajes literarios favoritos?, o mejor ¿cuántas veces no has soñado con encontrarte en uno de esos lugares?

Se me ha ocurrido esta nueva sección mientras veía el noticiario, y hablaban de los desfalcos cometidos por nuestro querido Duque de Palma. Al parecer, este individuo usó el dinero de sus conciudadanos para financiar la construcción de su “palacete” en Pedralbes. Al oír el nombre de ese barrio he dado un respingo, pues mi mente ha viajado en décimas de segundo a la Barcelona de “El juego del ángel”, de “Marina”, de “La sombra del viento; a la Barcelona de Zafón. Además aprovecho para hacer una pequeña reseña a su nueva

novela, “El prisionero del cielo”, la tercera parte de la saga del Cementerio de los libros olvidados. Se trata de una novela cortita, que junta los personajes de las dos partes anteriores; junto a Daniel Sempere encontramos al protagonista del juego del ángel, David Martín, quién, para sorpresa de muchos, ha perdido completamente la cabeza.
Zafón ideó una saga en la que cada una de sus partes era independiente de la anterior, y  podías empezar con cualquiera de ellas e incluso leer alguna suelta, pero lo cierto es que , tras haberme leído los tres por orden de publicación, recomiendo encarecidamente que se lean de esta forma, pues esta última parte nos da una visión muy interesante sobre las dos anteriores. Puedo decir sin equivocarme que “El juego del Ángel” es mi favorita.

Tranvía en la montaña del Tibidabo/Fuente Propia

Bueno, volviendo  al tema que nos atañe, ¿qué decir?. ¿Qué decir de la ciudad más cosmopolita de España, de la ciudad patria que mejor aúna los largos años de su historia con ese aire europeísta que a las ciudades de la meseta nos está vedado? Lo cierto es que no me ha sido posible visitar Barcelona tanto como habría querido; apenas un par de  fines de semana y una estancia de rélax en una lujosa casa de Casteldefells como colofón del Interrail.

Y es que el encanto de Barcelona no se limita a sus monumentos, a su espectacular barrio gótico, a sus callejas… Barcelona también se vive desde su historia, desde la literatura, desde sus ilustres personajes. De uno de ellos hablaré a no mucho tardar, por ser uno de los grandes cantautores y poetas de la lengua castellana, Joan Manuel Serrat.

Como podéis comprobar no soy mucho de describir situaciones o lugares, me va más el tratar de mostrar los sentimientos que en mí despiertan aquellas ciudades en las que nada más bajar del coche, avión o tren, me doy cuenta de que ese lugar es especial. Y Barcelona lo es, lo ha sido y lo será siempre.

Bueno amigos, he de volver al duro estudio, en breve habrá noticias mías.

Un saludo

@CardufoDaConca