
Isla de Sicilia
Si Italia es una bota, Sicilia es el balón pateado por esta. Se trata de la isla más grande del Mediterráneo, bañada por el Tirreno por el norte y separada de la península itálica por un estrecho de Messina de tan solo 3 km en su parte más angosta, es un lugar espectacular para ver visitar y conocer.
Lo ideal es poder dedicar una semanita, si es más si es menos no importa, pero conviene pasar unos días para desentrañar la enorme riqueza que esconde esta isla.
Su capital Palermo tiene más de 2800 años de historia desde que fuera fundad por los fenicios. En ella existe una mezcolanza de culturas y civilizaciones que la han ido enriqueciendo hasta lo que es hoy.
La ciudad respira un aire envejecido absolutamente encantador, un período permanente de decadencia que deja entrever su pasado nobilísimo y su riqueza de tiempos pasados. Es como una mujer anciana y ajada por al trasiego de la vida a la que entre sus arrugas podemos presentir una embriagadora belleza en su juventud.
Los grandiosos palacios, los majestuosos teatros, las ricas plazas y fuentes barrocas y los refrescantes jardines de influencia árabe, se alternan con calles desvencijadas y enmohecidas, muros desconchados y oscurecidos por el tiempo y enormes casas aristocráticas ya abandonadas y aguantando a su suerte.
Es una ciudad muy particular que a mí personalmente me encanta.
Muestra de esta mezcla de culturas es la Catedral, una catedral Árabe-normanda construída sobre una antigua mezquita árabe que fusiona varios estilos arquitectónicos. Se deja ver la influencia normanda en sus ricos mosaícos y la decoración mural que se combina con arcos de herradura árabes y techos abovedados, la influencia oriental también queda patente en el patio interior todo repleto de palmeras.

Catedral de Palermo
Palermo ha estado poblada desde su fundación por fenicios, griegos, cartagineses, romanos, árabes, normandos e incluso españoles. Esto ha dado lugar además de a una riquza artísitca sin par, a unas gentes únicas y a una gastronomía muy particular con rasgos de todo el Mediterráneo.
La sociedad palermitana en particular y siciliana en general, es una sociedad mucho más abierta y familiar que la del norte de Italia. Se realiza una vida mucho más callejera y cercana que queda reflejada en sus usos y costumbres. Un ejemplo que merece la pena visitar es el Mercado de la Vucchiria, un mercado que hace abstece de productos frescos a los habitantes de la ciudad y donde podemos encontrar frutas, verduras, carnes, pescados, especias o telas. Es un espectáculo de gritos, carreras, aromas y colores. La influencia árabe queda muy clara al ser muy similar a los zocos de ciudades del norte de África como Marraquech o Túnez.
Si tenemos la suerte de poder desplazarnos por la isla, la primera parada que voy a recomendar es la ciudad de Taormina. Taormina ha sido a lo largo del siglo XX la ciudad de veraneo de la nobleza Siciliana, como resultado tenemos una ciudad que resepira un aire muy alegre y jovial, con gran cantidad de tiendas. Posee un espectacular teatro griego del siglo IV A.C cuyo emplazamiento es verdaderamente espectacular. Erguido sobre los acantilados que dan al Mediterráneo por un lado y con el volcán Etna de telón de fondo.

Teatro greco-romano en Taormina
Ya que estamos en Taormina deberíamos aprovechar para hacer una incursión al volcán. El más alto de todos los activos en Europa con 3322 M entró en erupción por úlima vez en 2008. Conduciermos por una carretera que nos dejará a los pies de un telecabina que nos dejará casi en la cumbre.
La segunda parada y lugar que yo no pude visitar es Siracusa. Cuna de Arquímedes y ciudad históricamente muy pugnada por reyes y tiranos. Destaca la isla de Oritigia con la que yo encontré cierto paralelismo con Cádiz. Una pequeña Isla, convertida en península por medio de ppuente y completamente amurallada, en forma de fortaleza marítima.

Vista aérea de Siracusa y Ortigia
La tercera parada es Agrigento, ciudad que en sí no conozco pero que cuenta con la particularidad de encontrarse junto al Valle de los Templos.
Se trata de un conjunto de siete templos griegos monumentales hexástilos en estilo dórico. Actualmente excavados y en parte restaurados, constituyen parte de los edificios griegos más antiguos y mejor conservados fuera de la propia Grecia. Por orden de importancia son los siguientes:
Templo de Hera
Templo de la Concordia
Templo de Zeus Olímpico
Templo de Heracles
Templo de Hefesto
Templo de Asclepio
Templo de los Dioscuros

Templo consagrado a Hera

Retrato de Don Vito Corleone
Terminando esta vuelta a la isla, desde Agrigento casi trazaremos una recta hasta Palermo, pero si queremos hacer un pequeñísimo desvío de pocos kilómetros
encontraremos la mítica ciudad de Corleone
Corleone saltó a la fama por ser la ciudad natal de Don Vito Andolini, más conocido como Don Vito Corleone, personaje ficticio de El Padrino de Mario Puzo. Aunque si este personaje es ficticio, la ciudad siciliana si que ha dado numerosos capos mafiosos.
La ciudad en sí poco tiene que ver, es más un reclamo para los mitómanos.
Los habitantes ya acostumbrados a ser mirados con recelo hacen la vida normal de cualquier persona y si alguien sueña con ver a elegantes gángsters trajeados o muestra alguna de actividad mafiosa, probablmente se quedará con las ganas. Existe un centro de interpretación y documentación de la Mafia, que si te interesa el tema es absolutamente imperdible.
Ya de vuelta a Palermo, os dejo de nuevo en el Aeropuerto Borselino y Falcone y yo me despido y os invito a conocer esta isla tan sumamente especial.
Fernando Guardia O’Kelly
@Fer_Guardia